viernes, 22 de marzo de 2013

Motivaciones para escribir una entrada

Motivaciones para escribir una entrada

A continuación enumeraré las motivaciones que me llevan a publicar entradas:

  1. SUBEN PUNTOS


lunes, 18 de marzo de 2013

San José: el día de mi familia

San José: el día de mi familia

José, ¡qué nombre tan frecuente! España está lleno de Pepes. En mi familia abunda este nombre ya que mis dos abuelos se llaman José María. Es muy típico que los padres pongan su nombre a sus hijos, pero lo que no es tan frecuente es que dos hermanos se llamen igual.

En la familia de mi padre, mi abuelo creyó que no tendría más hijos, y al quinto se propuso ponerle su  nombre. El problema es que nació una niña y decidió llamarle María José. El caso es que al año nació otro niño, y movido por la ilusión, le puso por fin su nombre: José María. Al final, los dos hermanos comparten el nombre.

Lo curioso es que en la familia de mi madre hicieron exactamente lo mismo. Solo que en vez del quinto y el sexto hijo ocurrió con el cuarto y el sexto, dando la casualidad de que la afectada esta vez era mi madre.

Sumando dos primos que se llaman José María, si hacemos un recuento tenemos a dos abuelos, dos tías María José y dos tíos José María. Lo que hace un total de ocho personas a las que felicitar mañana, además de a todos los que sean padres claro... Vamos, ¡que mañana me quedaré sin saldo!

El aipá de mi abuela

El aipá de mi abuela

Mi abuela es la persona más joven que yo conozco. Cuando digo joven, me refiero al espíritu que tiene. Hablo de ese espíritu de innovación, esa voluntad que nada la frena, muy característica de los jóvenes, y esa capacidad de adaptarse a cualquier situación. Mi abuela es, como ya dijo en su día el beato Juan Pablo II, una joven de ochenta y dos años.

La vida de mi abuela es muy difícil de resumir en una entrada de un blog, sin embargo, en los dieciséis años que yo llevo conociéndola ya me ha dejado "alucinando" innumerables veces. Lo mínimo que puedo hacer es dedicarle una entrada.

Mi abuela es una persona incansable que le encanta conocer cosas nuevas. Le apasiona viajar y conocer nuevas culturas. Ha visitado todos los continentes del mundo y ha estado en muchísimos países. Le gusta la cultura, ya que va todas la semanas a diferentes exposiciones de arte y conciertos en el auditorio. Estudió enfermería y teología cuando era más joven y disfruta mucho leyendo.

 Además es una persona muy sociable, le encanta salir con sus amigas a jugar al bridge. Siempre ha sido el alma de la fiesta y baila muy bien flamenco. Además le gusta mantenerse en forma y a diario va dos horas al gimnasio. Como le gusta mucho salir, se conoce cada bus, cada línea de metro y cada parada de Renfe de todo Madrid. Pero, sobre todo, le apasiona hablar.

Mi abuela es un ser humano y por lo tanto no es perfecta. Es un peligro al volante. Tiene ochenta y dos años y aún no ha aprendido a cocinar, sólo maneja la tostadora y el microondas. Su fuerte no es la ortografía y es un poco cabezota, algo que han heredado todos sus hijos.

Entre sus últimas hazañas se encuentra la del tabaco. Mi abuela empezó a fumar con tan solo doce años y hasta hace poco fumaba al menos una cajetilla al día. Ningún médico logró encontrar una sola mancha en sus pulmones y como creía que no le afectaba, seguía fumando. Hace un año su dentista le tuvo que poner un implante y le dijo que su diente se le había caído a causa del tabaco. Al día siguiente lo dejó. Hasta el día de hoy no ha vuelto a fumar. ¡Es increíble!

Cuando decidió dejar de fumar, los Reyes Magos le trajeron un iPad, y se propuso aprender informática. Pensad lo que puede suponer, a los ochenta y dos años, intentar comprender de golpe términos como "wifi", "internet", "iPad", "red inalámbrica" o "e-mail". Como probablemente no acaba de entenderlo bien, ella ha unificado todos los términos en uno nuevo: "el aipá". "Que se me ha roto el aipá" dice ella, refiriéndose a la conexión de red. "Que me han tocao el aipá, y han desaparecido las fotos", cuando en realidad estaban en otra carpeta.

Aunque es verdad que esto lo ha hecho para modernizarse y para ser partícipe de nuestra sociedad, yo creo que lo en realidad lo hace para que le hagamos más caso y que le dediquemos más tiempo, porque lo que ella verdaderamente más quiere es a sus ocho hijos y a sus diez y nueve nietos.

Como podéis ver estoy muy orgulloso de mi abuela, es muy lista y tiene mucha personalidad y lo que más me gusta es que sea mi abuela.



Abuela: Espero que consigas leer esta entrada desde tu aipá. ¡VA POR TI ABUELA!

Los padres en la red

Los padres en la red

Hoy toca hablar sobre un tema duro, un tema del que no me gusta hablar. ¡Mis padres se han hecho Facebook!

¡Qué voy a hacer! Esto es un desastre, lo peor no es lo cotillas que son, sino que no se enteran de nada. Y luego, ¿a quién van a pedir ayuda? Sí, soy el pequeño de la casa, el "entendido" de la tecnología.

No entiendo cómo los padres son capaces de trabajar como ingenieros, abogados, contables, médicos, arquitectos... Capaces de educarnos, llevarnos al cole, hacer la comida, lavar la ropa, llevarnos a los partidos, planchar, cuidarnos cuando estamos "malitos" y todas esas tareas complicadísimas y que luego sean tan completamente ineptos a la hora de hablar de redes sociales. No sé, igual un día seremos todos así...

domingo, 17 de marzo de 2013

¿Una entrada limpia?

¿Una entrada limpia?


El maestro ilustre

El maestro ilustre

Hoy quisiera hablar de un sabio personaje. A los ojos de muchos puede parecer alguien pequeño, pero al corazón de todos es sin duda alguien muy grande. Unos le describirán como un viejo verde. Se equivocan por completo. Es un conocedor de mundo y lo demostró con sus inteligentes y breves frases que se caracterizan por ese constante uso del hipérbaton.

Entre otras, dijo profundas oraciones como: "Imposible nada es. Difícil, muchas cosas son." Cada día observamos ejemplos, especialmente en el ámbito de la tecnología, de cómo el hombre se va superando y consigue cosas inimaginables tan solo unos años atrás.

Nuestro ilustre personaje también dijo: "La guerra no le hace a uno grandioso." Esta frase podría ser refutada, ya que muchos personajes de la historia se han hecho famosos incluso "grandiosos" durante la guerra. Sin embargo, no era la guerra lo que les hacía grandes. Era el valor, la fuerza, la inteligencia táctica, pero nunca el hecho de matar a otros. Eso siempre es malo.

Una de mis preferidas es la siguiente: "Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes." Esta frase cada vez que la oigo me saca una sonrisa. Piénsalo, cuando llegas el lunes pronto a casa y tienes ganas de una siesta después de comer, te quedas en el sofá pensando que deberías estudiar. En ese momento no estás ni estudiando ni descansando. Haz una cosa tranquilamente y luego la otra. Así siempre consigues cumplir con tus objetivos.

A algunos les puede decepcionar quién es nuestro personaje, otros ya deben de saberlo ya que han bajado y han mirado la foto, y aunque el personaje sea ficticio todas sus palabras aquí mencionadas se pueden aplicar a la vida real. Os dejo con nuestro ilustre maestro: El maestro Yoda.







Twitter: Otro punto de vista

Twitter: Otro punto de vista

Durante más de un año llevo escuchando que Twitter es una absoluta pérdida de tiempo. Sin embargo, el otro día me di cuenta de que Twitter tiene unas cuantas ventajas.

En primer lugar, nos hace sintetizar nuestras ideas al máximo ya que cada "tuit" debe tener como máximo 140 caracteres. Además, nos obliga a ser originales, ya que si algo no es nuevo en Twitter, no gusta. Asimismo, requiere mucha rapidez a la hora de informar sobre un suceso, ya que si la noticia ha pasado hace tan solo diez minutos pierde su interés.

También me gustaría destacar que inventos como el "retuit" son herramientas que podemos usar para no plagiar y atribuir el mérito a aquél que se lo merece, cosa que en la actualidad no ocurre muy a menudo.

En resumen, "twittear" no es una pérdida de tiempo, sino que es una herramienta que incrementa nuestra agilidad mental, capacidad de síntesis y nos obliga a ser más originales.